LA ANGULA




La angula su pesca y preparación:


La Ría de Pesués y la Ría de Mogro son las principales zonas para capturar angulas.
Éstas penetran en los caucesangula fluviales formando grandes bancos en las noches de invierno; durante el día, en cambio, se refugian enterrándose en los lechos arenosos próximos a las desembocaduras.
Para pescarlas, además de los días propicios que deben ser fríos, lluviosos con agua turbia y con la luna en menguante, es muy importante la situación de los candiles o linternas pues según su situación se acercan o se alejan de la orilla.
Los picos o remansos son ideales para situarse.
Salían a faenar de madrugada en pequeñas chalanas, “a coger su sitio”, armados con "ceazos" artesanos que ellos mismos construían para la captura de la angula.
Los lugareños recomiendan que recién cogidas éstas se dejen en agua dulce durante unos 15 días para que cojan color y se reblandezcan.
Cada día se retiraran las que mueran, si no se pueden morir todas.
Pasado este tiempo se echa tabaco en el agua para matarlas y se dejan secar sobre una tela.
Una vez secas, en una cazuela se pone ajo en aceite de oliva, y cuando esté sofrito se añaden las angulas con un poco de perejil y picante dándoles vuelta y vuelta.
Los buenos anguleros son auténticos expertos en las mareas y en las fases lunares.
Una buena combinación de estos factores hace que la pesca sea más fructífera, cambiando los puntos de pesca según la combinación de estos elementos.
Hubo una época en que  lo normal era pescar unos 18 o 20 kilos, los días de mejor captura se hacían hasta 50 kilos de pesca por barca.
Se ha dado la anécdota de un famoso angulero que tuvo que quitarse los pantalones para hacer un improvisado cesto para las angulas porque no le cabían en los cestos; de otro se dice que llenó dos perolas de la leche.