AL ESCONDERITE




Al esconderite:

A este juego, uno de los más extendidos, jugaban chicos y mayores en cualquier barrio o pueblo de Cantabria.
La oscuridad, la prohibición de padres y maestros, el estar junto a quien te gustaba, eran suficientes alicientes para jugar, sobre todo en verano.
"A dormir", era una de las expresiones que se utilizaba para designar al que se la quedaba y para ello se sorteaba “la vez”, acompañada de alguna retahíla.
Decidido el que se la queda, éste se tapaba la cara contra una pared o árbol... y contaba o recitaba una salmodia, mientras los demás se escondían:

“el que esté que se esconda y el que no esté que responda" (Liébana) o "el que no se ha escondido tiempo ha tenido"

Al terminar de contar lo pactado, comenzaba la búsqueda; si éste descubría a alguno de los jugadores, debía volver rápidamente al lugar dónde había contado y utilizar una fórmula tipo:

"un, dos, tres, por fulano";
“taina por...";
"alto por...";
"alzo la maya por...

O mover algún objeto como un bote o una piedra: si el que fuera descubierto conseguía llegar antes o mover el objeto, éste último se salvaba


Nombres y variedades con las que se denominaba ese juego:

"al cu"    
"el cuculi"
"al cuco"
"dar la pilla"
"escondirijas"
“esconderse"
"escondite inglés"
"hacer picas"
"marro"
"malla"
"pilla"
"taina"
"los tíos"
"levantar la mantilla"
"unilla, dosilla"
"un, dos, res caraba"
"liebres y cazadores"
"¡alto, diez pasos!"