A LA MULA, AL BURRO




La Mula:

Es una variante del burro que se acompaña de una retahíla que, si bien tiene algo en común en todos los pueblos, cada uno añadía sus versos.
Todos los niños saltan diciendo cada uno de los versos de la retahíla acompañándose de la acción correspondiente.
Cuando alguien falla y se queda de burro, los que aún no han saltado con el verso que sigue, deben hacerlo. La resolución del juego tiene dos variantes fundamentales; aquella en que se produce cambio de burro cuando hay un error, y otra, si se completa la secuencia de versos, el burro persigue a los saltadores en todas aquellas cuyo verso último invita a correr, hasta que atrapa a alguno, que le sustituye.

A la una anda la mula.
A las dos tiro la coz.
A las tres periquito y Andrés.
A las cuatro culetada que te parto.
A las cinco el mejor blinco.
A las seis merendéis.
A las siete un cachete.
A las ocho un bizcocho.
A las nueve empina la bota y bebe.
A las diez por segunda vez.
A las once pica el conde.
A las doce le responde.
A las trece amanece.
A las catorce ya es de día.
A las quince es medio día.
A las dieciséis perros
y gatos echan



El Burro:

Muchas son las variantes que se practican en cada una de las plazas  y barrios de los pueblos y de las ciudades.
Un niño, el burro, se agacha mucho al principio y los demás le van saltando por encima, sin tocarle ni rozarle con las piernas.
Cuando todos han saltado al burro "sin tocarle", éste se levanta un poco más a cada vuelta o pasada hasta que alguno le toca o roza y éste se la queda.