CARTEROS

                                                CARTEROS


Nada tiene que ver el antiguo oficio de cartero con el de hoy día. El cartero de antaño, que normalmente podía trabajar también en el entorno ganadero, repartía la correspondencia a lo largo de muchos kilómetros y de pueblos. Debía hacerlo a pie o en el mejor de los casos con un burro o mula. Las condiciones climáticas del invierno y lo encrespado de algunos montes hacia aún más duro su oficio. Muchas veces en los días de nieve el cartero tenía que buscar refugio en alguna cabaña por peligrar su vida. En los lugares más montañosos se hacia el recorrido a pie hasta no hace mucho tiempo