REFRANES CANTABRIA DICHOS POPULARES

 

Para merecer hay que padecer.

No bebas agua que no veas, ni escrito que no leas.

En casa del pobre, ni vino ni odre.

Qué listu es unu mañana.

Consejos vendo y para mí no tengo.

Quien come un huevo sin sal, como a su madre si se la dan.

Todos tienen sombrero, pero no todos cabeza donde ponerlo.

El que habla a mis espaldas mi culo le contempla.

Antes que acabes, no te alabes.

A palabras necias, oídos sordos.

A palabras torcidas, respuesta derecha.

Al que yerra, perdónale una vez, mas no después.

Nadie diga de este agua no beberé.

Del dicho al hecho va un buen trecho.

Ninguno que tenga nariz, llame a otro mocoso.

En boca cerrada no entran moscas.

Todos los ojos no lloran el mismo día.

El que no diga jacha, jilo y jiguera, no es de mi tierra.

Donde se pace, que no donde se nace.

Donde veas a todos cojear, debes, a lo menos, renquear.

Lo cortés no quita lo valiente.

No hay mejor desprecio, que no hacer aprecio.

La venganza es una plato que se come frío.

No hay regla sin excepción.

La culpa nadie la quiere y en el aire no vive.

El buen caminante descansa andando.

Lo mejor es enemigo de lo buenu.

De fuera vendrán y de casa te echarán.

Ejemplos, más que razones, ablandan corazones.

De los escarmentaos salen los avisaos.

Cuando uno está de suerte, hasta la mujer pare hijos de otru.

Quien muchu habla eso de menos que hace.

Siempre es mejor un mal que dos.

Ca palu que aguante su vela.

Eramos pocos y parió Güela.

Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.

Ca unu es maestro en lo suyu.

Quien a heredar aspira, larga soga estira.

Lo que no llevan los ladrones ni comen los ratones aparece por los rincones.

El que no llora, no mama.

Cuánto va de un pensamientu a un conocimientu.

Nunca te acostarás sin saber una cosa más.

Abre tu boca p’alabar y ciérrala pa molestar.

Peor que resbalar con el pie es resbalar con la lengua.

Ningún perdíu se pierde.

De perdíos al río.

El pescador de caña come más que gana.

Poco es, pero menos da una piedra.

Tirar la piedra y esconder la mano.

Sin buenos pies no se puede llevar cabeza.

Las prisas pa ná son buenas.

De buenos propósitos esta el infiernu lleno.

Cien refranes, cien verdades.

No hay casa más segura que la que se acaba de robar.