Las Danzas de las Machorras

Las Danzas de Las Machorras, en la romería de la Virgen de las Nieves, tienen lugar justo después de la muda de agosto, en la que los pasiegos bajan a las casas vividoras de la bajura. A ella acuden, igual que a la festividad de la Virgen de Valvanuz, tanto los pasiegos de la parte de Cantabria como los de la parte burgalesa.
    En su origen era un pasacalles en el que se solicitaban propinas por las cabañas pasiegas de la zona burgalesa, aunque tuvo su relación con los pueblos de las Villas Pasiegas.
Actualmente convertida en danza, lo conforman un total de once personajes: El bobo, el mayoral, el rabadán y ocho danzantes forman un cuadro de danzantes-actores con una escenificación muy colorida y singular.

 “El bobo” es uno de los personajes principales de la fiesta, lleva una vestimenta muy llamativa, tiene amarrados a su cintura unos cencerros y oculta su cara con una máscara.
El bobo y el mayoral son los danzantes de mayor edad, mientras el rabadán es el benjamín del grupo. Todos los danzantes portan unas castañuelas en su mano derecha.
    Ambos ejecutan las ancestrales danzas, como el caracol, los palillos o el ahorcado al son de la dulzaina. Antiguamente era interpretada al son de la flauta de tres agujeros. Al terminar las danzas se procedía al recitado de los versos por cada integrante. El bobo realiza los suyos subido encima de un dujo, brincando y haciendo aspavientos.  El ritual termina cuando el dujo cae al suelo y al levantar su tapa sale corriendo asustado un gallo, gallina o un gato.