El Carnaval de Polaciones

Se celebra cada año el fin de semana posterior al Miércoles de Ceniza. Los zamarrones blancos con sus barrocas galas se sitúan al frente de la comparsa y su principal cometido consiste en aplicar el “sabaneo” a las mozas solteras, que no es otra cosa que salpicarles de barro y agua con una piel o saco atado a un largo palo. El palo sirve además para apoyarse en sus saltos y  recibe el nombre de “zamárganu”.
    El ritual es seguido con gran alborozo de chillidos y carreras en persecución de las mozas, ya que recibir el sabaneo constituye un honor.

“Con pan y buenos chorizos
se curan todos los males,
no se olviden del remedio,
y... ¡arriba los carnavales!”

 

“...Correr los carnavales era para los mozos
del Valle de Polaciones colmar una de sus
máximas aspiraciones, algo que daba mayor
plenitud al concepto de hombría de aquellos
muchachos. Vestirse de Zamarrón y sobre
todo vestirse de blanco, constituía uno de
los actos más relevantes que un hijo de
Polaciones podía consumar en su vida...”

                                                Pedro Madrid.