La idea de El Candelario surge hace más de 20 años, buscando como editor una alternativa a los calendarios existentes en el mercado y consciente de su importancia como producto cotidiano, cercano, que entra en nuestros hogares y lugares de trabajo. Constituyen un escaparate ideal y entiendo que desaprovechado, para divulgar cualquier asunto.

«El Candelario» recopila mes a mes, esas cosas que a muchos no nos gustaría olvidar, como son los recuerdos de nuestros mayores, fuente de experiencias y sabiduría, que protagonizaron la historia de nuestros pueblos y barrios; las recetas de nuestras abuelas, que han hecho las delicias de nuestra infancia; la de “esas cosas” que determinan las labores diarias y los descansos, las que dan el ritmo a nuestra vida. Vida que difícilmente soportaremos si no estamos preparados porque, con los tiempos que corren y con la feroz influencia del consumismo, le han mermado importancia a la Memoria con mayúscula.

¿Un libro de un calendario…? Las Cosas del Candelario, son una respuesta editorial a las sugerencias de sus usuarios interesados en guardar «esas cosas» que han ido apareciendo en las distintas ediciones. Ediciones en las que no he escatimado en medios, puesto que el inmenso trabajo de recopilación de datos y la colección de dibujos de Beivi, bien merecen la pena. Muchos datos han surgido de la tradición oral, otros de multitud de fuentes y pueden estar sujetos a inexactitudes. Pero todos los que formamos el equipo de El Candelario deseamos hacer un buen trabajo por lo que esperamos recibir vuestras correcciones, colaboraciones y también vuestra comprensión.

No quiero finalizar sin hablar de los más importantes: los empresarios que han elegido a «El Candelario» como regalo de empresa y que han permitido divulgarlo por Cantabria y fuera de ella durante todos estos años.

Laslo Kardos Póo